La pesca de arrastre es una de las técnicas más extendidas en la pesca industrial debido a su elevada capacidad de captura y su adaptabilidad a distintas especies y caladeros. Sin embargo, también es uno de los métodos que mayor debate genera por sus efectos sobre los ecosistemas marinos. Por este motivo, el sector avanza hacia una mejora progresiva de los artes de pesca de arrastre, incorporando soluciones técnicas que permiten reducir determinados impactos ambientales sin comprometer la operativa a bordo, como el uso de pesos de pesca ecológicos.
¿En qué consiste la pesca de arrastre?
La pesca de arrastre se basa en el remolque de una red de grandes dimensiones desde un buque pesquero. En el caso de la red de arrastre de fondo, esta opera en contacto directo con el lecho marino para la captura de especies demersales. El correcto funcionamiento del sistema depende del equilibrio entre flotación, apertura y peso, lo que convierte a los lastres en un componente esencial de los artes de pesca de arrastre.
Pesca de arrastre: consecuencias y límites técnicos
Las consecuencias de la pesca de arrastre están bien documentadas y, entre ellas, destaca la alteración del fondo marino, un efecto inherente al contacto físico de la red y sus componentes con el lecho. Este impacto no puede eliminarse mediante un único elemento técnico, ya que forma parte del propio funcionamiento del arte.
No obstante, junto a este impacto principal existen otros efectos asociados, como la contaminación derivada de la pérdida de materiales, la acumulación de residuos en el fondo marino y el uso de componentes fabricados con materiales altamente contaminantes. Es en este ámbito donde la industria puede actuar de forma directa mediante la mejora de los materiales empleados.
El papel de los pesos de pesca ecológicos en los artes de arrastre
En los artes de pesca de arrastre, los pesos cumplen una función crítica para garantizar la estabilidad y la profundidad de trabajo de la red. Tradicionalmente, estos lastres han estado fabricados con materiales como el plomo, que en caso de pérdida permanecen en el ecosistema marino durante largos periodos y suponen un riesgo de contaminación.
Para dar respuesta a este problema, GreenCastSea ha desarrollado SOKA, una cuerda de pesos de pesca ecológicos fabricada en aleación de zinc reciclada y 100% libre de plomo, diseñada como alternativa sostenible para la pesca industrial.
SOKA: reducción de impactos sin alterar la operativa
Es importante destacar que el uso de SOKA no elimina la alteración del fondo marino, ya que este efecto está ligado al propio arrastre de la red. Sin embargo, sí contribuye de forma significativa a reducir impactos ambientales secundarios, especialmente en caso de pérdida de material durante la faena.
Gracias a su composición libre de plomo y a su alta resistencia a la corrosión, SOKA reduce la contaminación asociada a los lastres tradicionales y minimiza la generación de residuos a largo plazo. Su elevada densidad garantiza un comportamiento técnico adecuado en redes de arrastre de fondo, manteniendo el rendimiento y la eficacia exigidos por la pesca industrial.
Además, su durabilidad permite disminuir la frecuencia de sustitución de los pesos, optimizando los recursos y reduciendo la huella material de las operaciones.
Hacia una pesca de arrastre más responsable
La evolución de la pesca industrial pasa por reconocer las consecuencias de la pesca de arrastre y actuar sobre aquellos elementos que pueden mejorarse de manera realista y eficaz. Aunque la alteración del fondo marino es un impacto inherente a esta técnica, la adopción de materiales más responsables en los artes de pesca de arrastre representa un paso concreto hacia una actividad más sostenible.
La incorporación de soluciones como SOKA, basada en pesos de pesca ecológicos, permite a las flotas avanzar en el cumplimiento normativo, reducir la contaminación marina y reforzar su compromiso con una pesca profesional más responsable, sin comprometer la eficiencia operativa.

